¡Hola, literatómanos!
¿Qué tal os va? Espero que bien. Yo intento compaginar la rutina con todos los buenos momentos posibles, que, por fortuna, no son pocos.
Un ejemplo son las películas. Tengo la suerte de vivir en una residencia donde, cada miércoles, se ponen películas en la sala de televisión. Y hoy os voy a hablar de la primera de ellas.
Por cierto, antes de irme me gustaría comentaros que Esther, del blog Rumbo a lo desconocido, está organizando una lectura conjunta del libro Orgullo y prejuicio (Jane Austen), a la que he decidido apuntarme. Será durante la segunda quincena de octubre, y os dejo toda la información aquí. Si alguien más tiene ganas de leer este clásico y se anima, ¡será todo un placer! Mucha suerte, y espero que lo disfrutemos. El banner estará en el lateral hasta el final de este mes.
¡Hasta pronto, literatómanos!
Un ejemplo son las películas. Tengo la suerte de vivir en una residencia donde, cada miércoles, se ponen películas en la sala de televisión. Y hoy os voy a hablar de la primera de ellas.
Título: Un ciudadano ejemplar
Título original: Law Abiding Citizen
Dirección: F. Gary Gary
Guión: Kurt Wimmer
Reparto: Gerard Butler, Jamie Foxx, Colm Meaney, Leslie Bibb
Banda Sonora: Brian Tyler
Género: thriller
Productora: Overture Films / The Film Department
Clyde Shelton (Gerard Butler) es un hombre que lo ha perdido todo: diez años atrás, su mujer y su hija fueron brutalmente asesinadas, pero el verdadero criminal no fue condenado. El responsable de esta injusticia es Nick Rice (Jamie Foxx), el ambicioso ayudante del fiscal del distrito, que hizo un pacto con el abogado de uno de los asesinos. Pero Clyde no ha olvidado lo sucedido, y ha esperado todo este tiempo para poder llevar a cabo su venganza implacable.
Tráiler
No me cabe duda de que esta es una buena película. Un thriller con muchísima acción e intrigas absorbentes, capaz de meterte de lleno en el filme y hacerte olvidar lo demás. Sin embargo, antes de seguir, tengo que hacer una advertencia: TRIGGER WARNING. Esto es, la película contiene escenas de violencia explícita que podrían herir la sensibilidad de algunas personas. Pero, tranquilos, os prometo que esta reseña está libre de cualquier imagen así.
El comienzo es brusco, directo, con el asesinato de la mujer e hija de Clyde Shelton, en su propia casa y ante sus mismas narices. Así, desde el principio nos queda claro que esta va a ser una película sumamente dura. Diez años después, Nick Rice, nuestro protagonista, el ayudante del fiscal de Filadelfia, está a punto de asistir a la ejecución de uno de los culpables de este crimen brutal. Lo que no se imagina Nick es que la brutalidad no va a quedar solucionado tan "fácilmente", sino que no ha hecho más que empezar.
Porque Clyde no considera que se haya hecho justicia, y está dispuesto a poner en marcha un complejo y atroz plan de venganza. Y su plan es tan brutal y tan complejo, imprevisible y bien preparado que impresiona y te mantiene en continua tensión. ¿Quién será el próximo? Porque huelga decir que Clyde no considera responsables únicamente a los asesinos.
Contra esto le tocará luchar a Nick, siguiendo los pasos de Clyde e intentando descubrir cuáles son sus pasos y la forma de pararlo. Por supuesto, contará con la ayuda de unos personajes que, en su mayoría, me han parecido una copia del mismo y bastante estirados (y con muchas ganas de gritar God saves America), pero a los que ha sido divertido ver arriesgarse y mancharse, literalmente, manos y ropa.
Hay varios puntos a favor de la película. Y uno de ellos es la magnífica interpretación de los actores. Y todos lo hacen muy bien, pero quiero destacar a Gerard Butler. A él le toca meterse en la piel de Clyde, y Clyde es un despiadado y cruel psicópata que está roto por dentro. Y eso se nota casi desde el primer momento, en la mirada, en la postura y en algo que no sabría exactamente cómo definir. Es un personaje al que odiar, sí, y al que no entender lo más mínimo. Y resulta alucinante cómo construyen su locura, el enrevesado funcionamiento de su mente.
Otro aspecto que me ha gustado mucho son las actuaciones de la hija de Nick. Aparte de ser una niña adorable, es una talentosa música, y toca el violonchelo a las mil maravillas. La familia de Nick es el toque de ternura que hace de esta película algo más que una sucesión de dramas y horrores, y las actuaciones de la niña representan, de algún modo, la progresión de la acción. Un detalle simbólico de esos que a mí tanto me gustan y me emocionan.
Ahora bien, también hay cosas que no me han gustado. Una de ellas es, como comentaba al principio, la cantidad de escenas explícitas y violentas que tienen lugar en la película. No sé si realmente es necesario mostrar tanta sangre (y cosas bastante peores) en primer plano, por lo que no se la recomendaría a personas muy sensibles. Otro detalle desagradable es el hecho de que todos (o, al menos, casi todos) los personajes asuman la legitimidad de la pena de muerte, así como todo el tremendismo que hay en el filme. Y, por otro lado, está la poca capacidad de autocrítica de los "buenos de la película".
Pese a todo, para mí las cosas buenas superan a las malas, si bien es cierto que no es la primera película que elegiría para ver yo sola. El final es bastante apoteósico, y cierra perfectamente bien toda esta historia. Nos deja con un regusto agridulce, y unas cuantas reflexiones sobre las consecuencias de nuestros pequeños y grandes actos, y las ironías y defectos del sistema judicial.
Y hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os haya gustado, y, como de costumbre, os invito a comentar si habéis visto esta película o alguna similar, y si os suele gustar este tipo de cine.
Por cierto, antes de irme me gustaría comentaros que Esther, del blog Rumbo a lo desconocido, está organizando una lectura conjunta del libro Orgullo y prejuicio (Jane Austen), a la que he decidido apuntarme. Será durante la segunda quincena de octubre, y os dejo toda la información aquí. Si alguien más tiene ganas de leer este clásico y se anima, ¡será todo un placer! Mucha suerte, y espero que lo disfrutemos. El banner estará en el lateral hasta el final de este mes.
¡Hasta pronto, literatómanos!



















