Reseña: Hermano Lobo

| martes, 28 de abril de 2015 | , , , , |
¡Hola, literatómanos!
¿Qué tal estáis? Últimamente, los estudios me tienen muy ausente del blog, así que espero que tengo que pediros disculpas, una vez más.

Hoy, me paso por aquí para dejaros la reseña de un libro que se conoce muy poco, pero del que tengo un recuerdo especialmente bueno.



Título: Hermano Lobo.

Autora: Michelle Paver.

Editorial: Salamandra.

Idioma original: inglés.

Traductora: Patricia Antón de Vez.

Título original: Wolf Brother.

Número de páginas: 220.



Hace miles de años, un niño llamado Torak vive feliz en el bosque, hasta el día en que un oso gigante ataca e hiere a su padre. Moribundo, este le ordena que se dirija al Norte para encontrar la Montaña del Espíritu del Mundo, antes de que aparezca en el cielo la Luna del Sauce Rojo. Pero Torak tiene solo doce años, desconoce qué camino tomar y no puede acudir a nadie en busca de ayuda. Sin embargo, perseguido por el enorme oso, el niño emprende el viaje acompañado de un lobezno que ha encontrado a la orilla del río. Pronto se une a ellos Renn, una niña perteneciente al Clan de los Cuervos, y juntos vivirán excitantes aventuras que pondrán a prueba su valor, su habilidad como cazadores, su inteligencia y su naciente amistad.
Hermano lobo es la primera entrega de una serie de aventuras prehistóricas que encantarán a niños de todas las edades.


Hermano lobo es una novela infantil de esas que lo tienen todo para atraer a este tipo de público: por una parte, su sinopsis y su título resultan prometedores para aquellos niños que ya se llaman lectores. Por otro lado, la historia podría fascinar incluso a algunos de los menos aficionados.

Y es que no le falta ninguno de los elementos que más interesantes les resultan. En primer lugar, un héroe de su edad (con la debida compañía femenina) con el que identificarse y admirar. Torak puede parecer un personaje tipo, un niño que se queda solo en el mundo y tiene que salir adelante, a la vez que, sin comerlo ni beberlo, se ve implicado en un gran proyecto. Renn es una niña que se salta todas las convenciones y protocolos en un momento dado para perseguir una meta y un ideal, lo que tampoco supone una gran novedad. Lo más interesante de estos dos personajes es el reencuentro con la sociedad que simboliza Renn, la evolución de ambos, desde ser tan distintos a ser muy similares... Lo más exquisito del libro son los diálogos entre ellos, una forma perfecta de entender la acción.

Además, tenemos el misterio que emana la figura paterna, a quien el niño llama "Pa" (recurso de la autora para hacer el libro más cercano a su público), Es uno de los hechos que te mantiene en vilo durante la lectura, además de la acción principal, estrechamente relacionada, claro está.

El pequeño mundo de Torak, el Gran Bosque, con su mapa y todo dibujado en las pastas del libro, es igualmente encantador. El sistema de tribus, clanes, animales símbolo, rituales y hechiceros encandila a los pequeños lectores, y también es capaz de ejercer cierto embrujo sobre los demás con ese toque tan legendario y mitológico que aporta. Los miembros de los Clanes, y sus relaciones, constituyen una red inagotable de personas e historias que, aunque no se desarrollan mucho, sí conforman un marco atractivo.

La trama, la gran trama, que es, al fin y al cabo, a dónde van los lectores infantiles, es grandilocuente y ambiciosa. Un niño elegido, especial, frente a la gran magnitud del poder demoníaco, con un plazo de tiempo limitado y un misterio sobre su padre, cuya última voluntad quiere cumplir, sin resolver. Bien mirado, no es muy realista ni creíble, aunque lo importante es que a los doce años sí que eres capaz de concebir esa idea. Pese a todo, las andanzas de Torak y Renn por el bosque tienen gancho, mucho gancho, y en los momentos de máxima tensión resulta bastante difícil separarse del libro. ¡Cosas que tiene la literatura!

Aunque lo que más me ha llamado la atención es el contraste entre ser humano y animal con el ¿puede llamarse personaje? Lobo. Un pequeño lobezno adoptado por un humano. Una historia de mascotas, pero a lo grande. Los pensamientos de Lobo son inconexos, pero fieles, con un lenguaje que sugiere nada, y mil cosas a la vez. Al lado, los pensamientos de Torak, su imagen del mundo... Una mezcla deliciosa, qué duda cabe. Como lectora, he acabado trabando una relación muy cercana con el lobezno. Me ha parecido un desarrollo muy original de la archiexplotada idea de la "mascota inteligente".

Por último, quiero destacar que el libro es parte de una colección, Crónicas de la Prehistoria, pero a mí me ha parecido bastante completo y autoconclusivo. Un libro que es como algunos tipos de comida, que sacia y llena al mismo tiempo. No te deja ganas de más, pero sí un buen sabor de boca.

¡Por cierto! ¡Recomiendo este libro mucho para regalos! ¡Es una apuesta casi segura ante un niño del que conocemos de poca cosa!

Y hasta aquí la reseña, literatómanos. Como siempre, os invito a comentar si habéis leído el libro, si lo conocíais, si es de esos que habríais amado en la infancia tardía...

¡Hasta pronto (espero que el pronto pueda ir esta vez de verdad), literatómanos!
edit

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