Reseña: Saber Perder.

| domingo, 27 de diciembre de 2015 | , , , , |
¡Hola, literatómanos!
¿Qué tal estáis? Antes de nada, quería felicitaros las fiestas. Ya lo he hecho en Facebook y Twitter, pero también lo quiero hacer por aquí. Estos son unos días entrañables, ¿no es cierto? Espero que los estéis pasando en la mejor compañía, y que pidáis todos muchos deseos que, después, se haga realidad. De todo el corazón y a todo el que lo lea, ¡¡FELIZ NAVIDAD!!

Hoy, os traigo la reseña de un libro que me ha sorprendido en todos los sentidos, y que estaba deseando compartir con todos vosotros. Es la lectura navideña del Club, que esta vez he preferido leer cuanto antes, para evitar que se me vuelva a echar el tiempo encima y no haberlo acabado el día de la sesión. ¡Espero que lo disfrutéis!



Título: Saber Perder.
Autor: David Trueba.
Editorial: Anagrama.
Fecha de publicación: 2008.
Número de páginas: 520.



Sylvia cumple dieciséis años el día en que comienza esta novela. Para celebrarlo, organiza una falsa fiesta que solo tiene un invitado. Horas después, sufrirá un accidente que, aún no l sabe, significará su brusca entrada en la vida adulta. Su padre, Lorenzo, es un hombre separado que trata de tapar los agujeros que el abandono de su mujer y el fracaso laboral han causado en su rutina. Ariel Burano es un joven jugador de fútbol que deja Buenos Aires para fichar por un equipo español. La caja de los triunfos no parece ífícil de abrir para su  superdotada pierna izquierda, y será cuestión de tiempo que el estadio coree su nombre. El anciano Leandro, em cambio, es precisamente tiempo lo que no tiene. Está en esa edad, como le dice un conocido, en la que uno asiste a más entierros que nacimientos, cuando y acasi nada se construye y todo se destruye. Estos son los cuatro personajes principales de Saber perder. Con las relaciones entre ellos se trenza un apasionante relato de supervivientes, de poderosa pegada narrativa y rico en matices. Una mirada inteligente, capaz de extraer humor y emoción en cada curva del camino, pero que reivindica, por encima de todo, la maravillosa aventura de vivir.



Este es un libro creíble y extraño a la vez. Sé que esta no es la frase más habitual para empezar una reseña, pero es lo más importante que hay que destacar de esta novela. Todo lo que ocurre en estas páginas está ambientado en el Madrid contemporáneo, y, mientras lees, tienes la sensación de que podría estar ocurriendo en este mismo minuto, en algún lugar. Sin embargo, los hechos que describe son de esos que se podrían contar a modo de historieta increíble, para dramatizar la situación de un conocido o pariente lejano, puesto que son sumamente accidentados y surrealistas.

La historia resulta interesante, yo siempre he tenido ganas de saber qué acaba pasando con los personajes. El libro está dividido en tres partes y estas, en pequeños capítulos narrados en tercera persona, pero cada uno toma como protagonista a uno de los cuatro personajes principales. Este sistema aporta bastante dinamismo a la lectura, y la hace aún más adictiva.

En este libro hay que destacar la profunda psicología de los personajes, que se muestran al desnudo, con toda la crudeza de sus vidas. A veces, mientras leía, tenía la sensación de que los cuatro protagonistas  habían perdido la cabeza y vagaban por el profundo valle de la locura... Sylvia es una adolescente de dieciséis años que no se aclara. No sabe qué puede, quiere y debe hacer con su vida, y su situación familiar no es en absoluto boyante. Su padre, Lorenzo, es un hombre destrozado, que intenta rehacer su vida tras ser estafado, abandonado por su mujer y haber cometido un crimen atroz. Leandro, el abuelo paterno, es un anciano que también esconde gran cantidad de secretos sucios que no es capaz de cesar de alimentar. Y, por último, Ariel Burano, que conoce a Sylvia de una forma muy accidentada, y va descubriendo su verdadera alma, en sufrimiento y oculta bajo una apariencia de futbolista rico que, en un primer momento, parece no cuadrar mucho con el contexto y trama de la novela.

En cuanto a los personajes secundarios, quiero destacar a Mai, a quien me encantaría tener como amiga; a Ronco, el amigable periodista, y , por supuesto, a Aurora, porque me ha recordado a alguien sumamente especial...

Desarrolla una temporada en las vidas de todos estos personajes, con todo detalle y gran cantidad de descripciones, aunque no en modo tostón, sino escuetas, directas a lo más importante. Frente a la cantidad trepidante de acción que hay en el libro, el final te saca unas lágrimas de frustración, resignación y una gran pena. Digamos que se comprende el título del libro, en toda su dureza, e incluso me ha hecho sentir decepcionada. ¡Solamente queda desear que la vida real no sea tan cruel e injusta!
Tocando las vidas de personas tan distintas, es posible tratar muy diferentes temas, con todos sus enfoques posibles: amor, amistad, doble vida, soledad, paso del tiempo, enfermedad, religión... Incluso otros asuntos mucho menos comunes, como la economía sumergida, la prostitución, la prensa, la inmigración o el funcionamiento del fútbol en España (reconozco que los largos párrafos sobre este último tópico me han resultado un tanto tediosos). Por tanto, el libro te obliga a pensar, a desarrollar una tierna empatía hacia los personajes y las tragedias y alegrías que les ocurren.

Sin embargo, todos los errores que pueda tener este libro son perdonables gracias a la fantástica pluma de David Trueba. Y es que estoy segura de que este hombre tiene un ángel posado sobre su mano mientras escribe. El vocabulario, las expresiones, sacadas de lo más profundo de las calles a día de hoy, y el estilo indirecto de los diálogos, podrían haber hecho de la novela algo de lo más obsceno e incluso desagradable (madre mía, la escena de la Barbie...). Pero no, no es así en absoluto, gracias a la increíble forma de escribir del autor, a sus maravillosas reflexiones y a su forma de desarrollar cada línea del libro. Da la sensación de que te lo está contando todo mientras tomas un café, y eso dice mucho, muchísimo, a favor de la novela. Cercana y profunda al mismo tiempo.


¡Y esto es todo, literatómanos! Espero que os haya gustado y, como de costumbre, os invito a comentar si habéis leído este libro, os gustó, si os gustaría hacerlo, si conocéis al autor por alguno de sus trabajos cinematográficos...
¡Hasta pronto!

Lo bueno lo era por la presencia de lo malo;
lo hermoso, de lo feo;
lo correcto, de lo incorrecto.
edit

12 comentarios:

  1. Gracias por descubrirme esta historia siempre es bueno conocer nuevos libros, aunque eso de que me haga pensar quizá no me llama demasiado.

    Besos =)

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    1. ¡Cada uno tenemos nuestros gustos! Muchas gracias.

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  2. Como todas tus reseñas,MARAVILLOSA.

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  3. Hola! No me llama mucho la atención esta novela así que la dejaré pasar.
    Un beso y gracias por tu reseña, es genial!

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    1. ¡Gracias a ti por pasarte! Disfruta de tus lecturas.

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  4. Hola! No conocía el libro pero no termina de llamarme, no es muy de mi estilo.

    Gracias por la reseña.

    Un saludo!

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  5. Hola!! Me parece un libro interesante, aunque no es mi tipo de lectura... creo que le voy a dar una oportunidad. Muy bonita reseña y me encanta el diseño del blog!!
    Saludos ^^

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  6. hola literatomana Viva, me ha gustado mucho tu blog ,agradecerte tu visita y decirte que estupenda reseña aunque parece un libro muy triste asi que no creo que sea el mejor momento para animarme con él, pero gracias por la informacion, un abrazo

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    1. Tal vez no, hay libros que tienen momentos ideales.

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