Reseña: La Historia Interminable

¡Hola, literatómanos!

Hoy os dejo la reseña de un libro muy especial: "La Historia Interminable", una metáfora sobre la literatura y la fantasía que, hace ya algunos años, me dejó boquiabierta; el libro a cuyas páginas regreso y seguiré regresando con frecuencia.




Título: La Historia Interminable.

Autor: Michael Ende.

Idioma original: alemán.

Título original: Die Unendliche Geschichte.

Fecha de publicación: 1979.

Traductor: Miguel Sáenz.

Número de páginas: 419.





El Reino de Fantasía está en un serio peligro: pronto va a desaparecer sin que sus habitantes puedan evitarlo. Solo hay un ser que podrá ayudarles. Un niño llamado Bastián. Un  niño que habita al otro lado, en la realidad. Lanzándose a una maravillosa aventura que cambiará para siempre su vida y la de sus pecualiares compañeros de fatigas - el valiente guerrero Atreyu y un dragón de la suerte volador -, Bastián y todo aquel que quiera acompañarle comprenderán que el destino de todos los seres está unido y que si Fantasía se extingue, con ella se irán toda la inocencia del mundo, todas las esperanzas, sueños e ilusiones.
Inmensa y enorme metáfora sobre la sabiduría, la amistad y el amor, "La historia interminable" lleva décadas fascinando a lectores de todas las edades. 

Existe una adaptación cinematográfica de esta obra, podéis ver el tráiler aquí.

Este libro ha marcado un antes y un después en la literatura fantástica, sin lugar a dudas.
Con una escritura fluida, una trama inigualable y, lo más importante, las más ricas metáforas, se convierte en una novela totalmente fuera de lo común.

El protagonista de este libro, en un principio, es Bastián. El típico chiquillo regordete y torpe, que muchos consideran un bueno para nada, aficionado a la lectura, con una historia familiar algo complicada y unos compañeros y profesores bastante desagradables. Nada nuevo hasta aquí, ¿verdad? Pero, créanme, que la aventura que va a vivir no va a ser para nada común.

Este niño roba un libro que Michael Ende nos describe, con esa maravillosa capacidad que tiene para describir evocadora y rápidamente, como un ejemplar totalmente extraordinario y magnífico, que ejerce sobre Bastián una especie de magnetismo, titulado La Historia Interminable. Agazapado en el desván del colegio (una escena muy pintoresca, sí señor), leerá, y nosotros nos sumergiremos con él en un mundo llamado Fantasía que corre el riesgo de desaparecer, y en las aventuras de Atreyu y su dragón de la suerte en busca de una salvación, que pasará, sin lugar a dudas, por hallar la curación para la enferma gobernante de Fantasía: la misteriosa Emperatriz Infantil. A medida que lee, Bastián descubre  que esa historia está centrada en él mismo. Y llega a entrar en el libro, en el sentido literal, y a crear...

PERO ESA ES OTRA HISTORIA Y DEBE SER CONTADA EN OTRA OCASIÓN.

Lo más sorprendente del libro es la gran metáfora que supone. Todo en esta novela representa a algo, quiere decir algo. El Reino de Fantasía no tiene límites, como tampoco tiene límites la capacidad de los humanos para crear e inventar. La Emperatriz Infantil está enferma, y son los humanos los que deben de salvarla, porque somos los humanos quienes tenemos la capacidad (y el deber) de imaginar. Atreyu representa al ideal de héroe, capaz de dejarlo todo por una causa de la que, quizá, no salga ganando. Fújur, el dragón de la suerte representa la lealtad y el renacimiento de las cenizas de uno. Y Bastián... Bastián nos recuerda que no hace falta ser como Atreyu o Fújur para hacer grandes cosas. Al contrario. Cuanto más pequeño y más normal seas, más razones tienes para buscar una historia extraordinaria. Y, por supuesto, no debes estancarte en esa historia. Hay que fortalecerse, convertirse en un ser menos insignificante fuera de ella.

AURYN, gran símbolo de la historia.
Este enorme simbolismo, no convierte a la obra en un drama filosófico lleno de reflexiones, al contrario. Los símbolos son personajes, actos, que no necesitan ser explicados, sino comprendidos. Ni el bien ni el mal son tachados radicalmente de bien o mal, al fin y al cabo siempre son mejores que la Nada...

Lo único que he echado de menos ha sido, sin embargo, la doble trama. La historia se centra mucho en Atreyu y en Bastián. Difícilmente profundiza en los demás personajes y en sus vidas, aunque todos ellos se convierten en una pequeña familia y dejan su huella patente en la novela.

En estas 419 páginas escritas a dos colores y cargadas de detalles, se dan cita la sabiduría, la amistad, la fidelidad, el amor y el sacrificio, y el resultado es una obra inigualable, destacable por encima de todas las demás y absolutamente irrepetible.


Y esto es todo, literatómanos. Os invito a comentar si habéis leído este libro, si os ha gustaodo y si lo recomendaríais a niños y a mayores (algo que he notado es que este libro, que es necesario comprender, suele ser leído en ocasiones por niños demasiado pequeños para entenderlo bien).

¡Hasta pronto, literatómanos!


P.D. Me gustaría conocer todas esas otras historias que "deben de ser contadas en otra ocasión".

edit

1 comentario:

  1. ¡Fíjate que, a pesar de ser tan conocido, nunca me ha llamado la atención! Será que la fantasía no es uno de mis géneros favoritos...Eso sí, recuerdo haber visto la película de pequeña...Es un libro mítico pero, no me animo de momento.
    ¡Buena reseña! ¡Gracias! :)

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