Reseña: El Dador de Recuerdos (The Giver 1/3)

¡Hola, literatómanos!

Hoy os traigo una nueva reseña, de la primera parte de una saga distópica no demasiado conocida. Ya sé, ya sé, hay muchísimas sagas distópicas actualmente, y todas repiten un mismo modelo. Pero la saga The Giver es bastante original, y esta primera parte es su dignísimo comienzo.



Título: El Dador de Recuerdos.
Autora: Lois Lowry.
Saga: The Giver.
Editorial: Blantam Books.
Título original: The Giver.
Traducción: María Luisa Balseiro.
Fecha de publicación: 1993.
Número de páginas: 180.
Idioma original:inglés.


Diciembre es el mes en la que se celebra la Ceremonia Anual, en la que los Doce reciben sus determinadas funciones asignadas por el Comité de Ancianos. Pero Jonás, un niño que cumple doce años, ha sido elegido para algo muy especial.Cuando su selección le lleva ante el más honorable de los ancianos - el Dador -, Jonás comienza a darse cuenta de los secretos que subyacen bajo la frágil percepción de su mundo.


Si hay algo que destacar de El Dador es que es una novela rápida y fluida de leer, escrita desde un punto de vista muy sensible y humano, con un lenguaje delicioso y comprensible. La sociedad futura en la que se sitúa es, tal y como corresponde al género, una sociedad colectivista en la que todas las personas son "hechas a medidas", cortadas por un mismo patrón.

Los niños, hasta los doce años, son todos iguales. Nacen del vientre de las Paridoras, que son las mujeres que se quedan embarazadas, un oficio más, como todos los otros. Después, son cuidados en un centro hasta que cumplen un año y entonces se convierten en miembros de su sociedad cuando se les asigna una Unidad Familiar formada por una pareja que puede tener, como máximo, dos hijos. A partir de entonces, una ceremonia al año irá regulando su crecimiento, sus progresos, que siempre van a ser homogéneos: a todos los niños van a permitirles ir en bicicleta, dormir sin su peluche o utilizar camisas abrochadas por delante al mismo tiempo. A los doce años, les asignarán sus Misiones, las labores que desempeñarán en la Comunidad durante toda su vida, y entonces la edad deja de importar y se incorporan de lleno a la vida social. 

Desde el primer momento, la trama engancha. Jonás es un chaval polifacético que está a punto de cumplir los doce años y lleva una vida perfectamente normal. Por alguna razón, lo seleccionan para una Misión muy importante, un puesto honorífico y agotador: va a ser formado para convertirse en el nuevo Receptor. Y, cuando se encuentra ante el Dador, su predecesor en el cargo y el encargado de su formación, su vida da un giro radical

La transformación no se produce de la noche a la mañana, cuando él entra en una habitación en la que va a sufrir y a disfrutar por igual. Simplemente, poco a poco, Jonás adquiere una nueva visión del mundo. Descubre la mentira que oculta la capa aparentemente perfecta de su sociedad, todo lo que se esconde bajo la homogeneidad de su mundo gris. Y es que ningún miembro de la Comunidad conoce los colores, los libros, las variaciones del clima... Y tampoco los sentimientos. Por eso tiene lugar el drama de la Liberación, por eso puede ese mundo mantenerse, homogéneo y monótono, sin hacer desdichados a sus habitantes... 

¿La razón de la evolución de Jonás? Los recuerdos. Los recuerdos transmitidos, de Receptor en Receptor, recuerdos agotadores de la época en la que la humanidad se tiraba en trineo, disfrutaba de los colores y se quemaba bajo el abrasador Sol del verano. Los recuerdos son el camino de Jonás hacia el mundo de los sentimientos, y compartirlos con el Dador es lo que le permite hacer algo...

Todo esto que os acabo de contar es narrado en el libro por el propio Jonás, desde su perspectiva cambiante y confundida. Es un personaje redondo por excelencia, pero no es el único. Fiona representa al ciudadano medio, al miembro de la Comunidad normal, que podría haber sido como Jonás, pero que no lo fue, porque a ella no la seleccionaron, y evoluciona hacia el extremo contrario. Ni ella, ni Asher, ni los padres de Jonás pueden ser considerados los malos, de hecho, la diferencia de este libro con otros es difícil encontrar "malos". Por otro lado, está Gabi, el signo del cambio, de la renovación, de la salvación. Tampoco es que él sea "bueno", pero simplemente es necesario.

En resumen, es una novela breve y fluida, rápida y cargada de valores, con un final abierto que obliga a leer la primera parte, para saber qué va a pasar con las luces y los abuelos. Y los Recuerdos.

Y hasta aquí la reseña, os invito a comentar si habéis leído el libro, la trilogía y os ha sorprendido la segunda parte.

¡Hasta pronto, literatómanos!
edit

4 comentarios:

  1. Hola! Bueno, debo confesar que las distopías me dan "miedo", no sé porqué, como que me asusta una sociedad así, será porque defiendo mi individualismo jaja. De todos modos, esta parece enganchar, voy a ver si le doy una oportunidad y a lo mejor se me va ese miedo.
    Te mando un saludo.

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    1. ¡Hola, María! Pues sí, The Giver engancha, y tiene un final muy abierto. Además, es un libro cortito que no se hace pesado y que va directo al grano. ¡Mucha suerte!
      P.D. A mí también me asusta una sociedad así, pero me consuelo pensando que la distopía es ficción xD.

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  2. ¡Hola! ^^
    Parece un buen libro, me lo apunto :3
    ¡Un besito!

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